La resurrección. De hombre a Dios | Javier Alonso López

( 95 ) 4 El entierro en los Evangelios En su condición de primera y más antigua «biografía» de Jesús, en el evangelio de Marcos se narran por primera vez los acon- tecimientos que tuvieron lugar en los últimos días de vida del Nazareno. Pero, para tener una mejor perspectiva de los hechos relacionados con la resurrección, es necesario remontarse hasta la muerte y el entierro de Jesús. Las informaciones disponibles sobre el sepelio y la tumba de Jesús ya anuncian que pisamos un terreno poco firme. Para resucitar, primero hay que morir La resurrección de Jesús es la culminación de un proceso que había comenzado unos días atrás y del que tenemos noticias no solo por los evangelios, sino también gracias a fuentes ju- días y romanas independientes. Jesús de Nazaret, un predica- dor galileo que contaba con sus propio grupo de seguidores, había sido crucificado en Jerusalén, coincidiendo con la fiesta judía de la Pascua, durante el gobierno de Poncio Pilato (26- 36 d. C.). La pena de crucifixión se corresponde con un delito de lesa majestad contra el imperio romano, tal como se narra en los Evangelios, donde se explicita que Jesús fue acusado de proclamarse Mesías, rey de Israel, lo que desafiaba la autori- dad romana, y afirmaba que no había que pagar los impuestos

RkJQdWJsaXNoZXIy MTQwOQ==