La Vanguardia – Latidos – La huella del padre

Transcribimos aquí el artículo de la columna Latidos de Sergio Vila-Sanjuán aparecido el pasado 3 de noviembre en la edición impresa de La Vanguardia y en su versión online sólo para suscriptores:

La huella del padre

Ricardo Artola, veterano editor curtido en los años dorados de Alianza y que ha pasado después por otros sellos, pone en marcha la editorial Arzalia. Vinculado sobre todo a la disciplina de la historia, autor él mismo de trabajos sobre la carrera espacial o la Primera Guerra Mundial, no es extraño que su Arzalia se presente con una línea de ensayos y novelas históricos. Entre los primeros, la evocación de Xavier Gassió sobre Sáhara español. El último reemplazo. Entre las segundas, La monja bastarda, de Marta Banús, en torno a una hija de Juan de Austria.

Pero de esta primera tanda de libros quiero destacar sobre todo una obra excelente de un escritor que desconocía. La relación hurtada. En busca del padre es un repaso a las complejidades y altibajos que conforman la relación paternofilial, a través de la historia literaria, del cine y, también, de una selección de letras de cantantes como John Lennon o Eric Clapton. El autor, Francisco Peñarrubia, es un psicoterapeuta que trabaja en Madrid, seguidor de Claudio Naranjo. El libro nace a raíz de las preguntas que se hizo tras la muerte de su propio progenitor, y por ello conecta de una forma muy fluida y natural con quienes han pasado por el mismo trance, o al menos ese ha sido mi caso.

No hay en sus páginas grandes respuestas sino una sucesión de apuntes, comentarios, dudas e intuiciones en torno a las distintas facetas, carencias, empoderamientos y competitividades que la relación entre padre e hijo plantea. La experiencia de Chéjov, Nietzsche, Paul Auster o Javier Gomá le sirven para irlas iluminando. Finalmente, la reivindicación del humor y el sentido del tiempo a la hora de hacer balance, así como la conciencia de “la naturaleza imposible del oficio de padre”, añaden un colofón de madurez y aceptación de la vida a este bello volumen, cargado de sentido.

Sergio Vila-Sanjuán

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *